Naturaleza Maya
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Publicado en el diario Por Esto!
Lunes 21 de abril de 2008

IMPACTO AMBIENTAL
Un pueblo norteamericano en la selva
Juan José Morales

A poco más de 30 kilómetros de Cancún, tierra adentro, en una de las zonas mejor conservadas del norte de Quintana Roo, con una vegetación de selvas y sabanas, que forma parte del área de captación de agua potable para los centros turísticos de la costa, se proyecta construir sobre cerca de dos mil hectáreas un gran conjunto residencial para extranjeros, un pueblo en toda forma, con ocho mil viviendas, campos de golf, restaurantes, tiendas, supermercados y otros muchos establecimientos.

Nadie puede decir con exactitud qué consecuencias tendrá ello sobre el medio ambiente de la región, pues —hasta donde sabemos— los desarrolladores no han presentado un estudio de impacto ambiental ni la Semarnat ha otorgado los permisos necesarios para realizar el proyecto, del cual únicamente se dice que la empresa promotora “ha entablado las relaciones necesarias con el Gobierno del Estado de Quintana Roo, a nivel tanto estatal como municipal para alcanzar sus objetivos de desarrollo de una manera oportuna y eficiente.” Sin embargo, los ocho mil lotes —de mil metros cuadrados cada uno— ya están a la venta, a un precio inicial de 99 mil dólares —costo de construcción aparte—, que irá aumentando hasta llegar a 150 mil dólares a medida que avance la urbanización.

Monarch Cancun es el nombre —en inglés naturalmente— de ese futuro pueblo extranjero enclavado en el noreste de la península. La empresa desarrolladora es International Country Club Corporation, subsidiaria de ESOL International Corp., la cual dice ser “una empresa norteamericana pública con domicilio en Nevada, la cual cotiza en la Bolsa de Valores de Estados Unidos (North American Stock Exchange OTC)” y promotora de proyectos inmobiliarios similares en diferentes países, todos bajo la denominación Monarch, y todos orientados a personas de alto nivel económico que deseen tener acceso no solamente a la tradicional vida de playa, sino también a otras actividades como equitación, golf, tenis, pesca, caminatas, excursiones, vida nocturna, elegantes restaurantes, tratamientos de belleza y otros lujos y comodidades y vivir en una comunidad semejante a las de Estados Unidos pero en un país exótico, entre espléndidos paisajes y en una zona residencial dotada con todos los servicios, cercada y con accesos controlados, para garantizar la seguridad y protección de sus moradores.

Hasta ahora, del proyecto no hay más que planos y maquetas. En el lugar sólo existe una hermosa residencia, construida hace años por un norteamericano poseedor de una pequeña fracción del terreno, que la inmobiliaria le compró y cuyas fotografías está usando profusamente en su publicidad.

No está muy claro si, como sugiere, ESOL International Corp ya tiene fraccionamientos similares en otros lugares del mundo, pues sus anuncios dicen que escogió Cancún —o más bien sus cercanías, hay que precisarlo— para construir el primero de una serie de desarrollos inmobiliarios en destinos de playa muy visitados tanto de México como del resto del mundo.

La zona donde se proyecta levantar este gran desarrollo inmobiliario es, insistimos, una de las mejor conservadas de la península de Yucatán. Por ello ahí se establecieron la Reserva de El Edén —un área natural protegida propiedad de una asociación civil respaldada por instituciones científicas— y la gran Area de Protección de Flora y Fauna de Yum Balam. Los mantos acuíferos subterráneos que fluyen por esa zona hacia el mar, alimentan la zona de pozos de captación para el sistema de agua potable de Cancún e Isla Mujeres. Por ello este asunto no es algo que pueda tomarse a la ligera.

Comentarios: kixpachoch@yahoo.com.mx