Naturaleza Maya
Contáctenosmail
 
   
 

Publicado en la revista Latitud 21 N° 57
Diciembre de 2007

LA ROSA DE LOS VIENTOS
Cuando las aguas suben
Juan José Morales

Ahora que, a propósito del desastre de Tabasco, estuvo hablándose de inundaciones y del peligro de que el cambio climático pueda hacerlas más frecuentes y graves, no está de más recordar que en Campeche, Yucatán y Quintana Roo tenemos tres de las cinco zonas costeras del litoral mexicano del Golfo y el Caribe más expuestas a inundarse por penetración de las aguas marinas si continúa el ascenso en el nivel de los océanos. Ellas son el área de la laguna de Términos en el sur de Campeche —que forma parte del delta del sistema fluvial Grijalva-Usumacinta—, la llanura de Los Petenes en el norte de ese mismo estado hasta los límites con Yucatán, y el área de Sian Ka’an y Chetumal en Quintana Roo.

Esa situación fue señalada desde 1999 en un estudio publicado en el Boletín del Instituto de Geografía de la UNAM por dos investigadores de dicha institución, Mario Arturo Ortiz Pérez y
Ana Patricia Méndez Linares.

El peligro de inundación, por lo demás, no sólo obedece al ascenso en el nivel del mar sino también a fenómenos de subsidencia del terreno, o sea un lento proceso de hundimiento debido al acomodo de capas sedimentarias y otros movimientos geológicos. Esto ocurre en las tres zonas, pero es particularmente notable en el sur de la costa de Quintana Roo, que es tectónicamente activa, con fosas, grietas y fallas causadas por el desplazamiento del Bloque Maya o Bloque de Yucatán —el sector de la corteza terrestre en el cual se asienta la península de Yucatán— mientras se aleja de Centroamérica en un movimiento angular. Esas estructuras geológicas, dicho sea de paso, dieron origen a las caletas características del litoral mexicano del Caribe, como la bien conocida de Xelhá, y las bahías de Chetumal, El Espíritu Santo y La Ascensión.

La Laguna de Términos, en Campeche, crecería enormemente al penetrar las aguas marinas hasta 20 kilómetros tierra adentro, según muestran las áreas oscuras. Ciudad del Carmen sería cubierta por las aguas y la Isla de Términos quedaría reducida a menos de la mitad de su extensión y partida en dos. Mapa cortesía de Mario Arturo Ortiz Pérez y Ana Patricia Méndez Linares. Instituto de Geografía de la UNAM.

En el trabajo de los geógrafos universitarios y los mapas que lo ilustran, se ve que un ascenso de un metro en el nivel del mar —que podría registrarse en el curso de este siglo— bastaría para ocasionar una considerable inundación marina en esas zonas, que son muy bajas. En el caso de la Laguna de Términos, no solamente se anegarían amplios sectores de sus alrededores hasta 20 kilómetros tierra adentro, sino que la Isla de Términos, donde se encuentra Ciudad del Carmen, quedaría reducida a menos de la mitad de su actual extensión y partida en dos por un amplio canal. La propia Ciudad del Carmen terminaría bajo las aguas.

La llanura de Los Petenes en Campeche —así llamada por la abundancia de esas peculiares formaciones vegetales, que son como islas de árboles que crecen en pleno pantano alrededor de afloramientos de agua dulce— es una gran extensión de ciénagas y marismas de unos 15 kilómetros de ancho. Tiene una gran riqueza florística y faunística, y por sus excepcionales características fue declarada área natural protegida. Es sumamente frágil y vulnerable a las variaciones en el nivel del mar, que se agravan porque ahí ocurre un fuerte proceso de hundimiento tectónico. Si las aguas marinas suben de nivel un metro, se internarían 16 kilómetros y borrarían del mapa el puerto pesquero de Celestún.

En el sur de Quintana Roo, la inundación sería tan extensa que prácticamente fusionaría en una sola las bahías de La Ascensión y El Espíritu Santo. En la bahía de Chetumal se inundaría toda la zona baja de su contorno, y también resultaría seriamente afectada la Costa Maya, que consiste en una estrecha franja arenosa detrás de la cual se extienden vastas zonas anegadizas.

Desde luego, esto no va a ocurrir pasado mañana. Aún faltan varias décadas para ello. Si son pocas o muchas, aún está a discusión. Pero es inevitable. Y quizá convendría comenzar a prepararse para ello.

La inundación marina en el sur de Quintana Roo. Desaparecería la división entre las dos bahías de Sian Ka’an, resultaría gravemente afectada la Costa Maya —con riesgo de que desaparezcan largos tramos de playa— y las aguas avanzarían sobre amplias zonas bajas en el contorno de la bahía de Chetumal, incluso partes de la ciudad. Mapa cortesía de Mario Arturo Ortiz Pérez y Ana Patricia Méndez Linares. Instituto de Geografía de la UNAM.

Atras
 
   
>